La vivienda sigue recuperando terreno. El número de compraventas registradas el año pasado alcanzó las 516.680, su mayor cifra de los últimos diez años, según el Anuario 2018 de la Estadística Registral Inmobiliaria presentado esta mañana. El informe demuestra que la vivienda protegida sigue siendo la gran olvidada en España. Solo superó el 3% del total de las operaciones en Navarra (6,8%), Asturias (4,3%) y País Vasco (3,3%).

Los extranjeros sumaron el 12,6% de las operaciones, con 65.400, frente a las 61.000 de 2017. Los británicos fueron, un año más, los ciudadanos foráneos que más casas adquirieron el año pasado, con el 15,8% del total. A pesar de la incertidumbre por el Brexit, el número de operaciones cerradas por ciudadanos de estas islas fue similar al del ejercicio 2017, según ha explicado Fernando Aceto-Rico, director de relaciones institucionales de Colegio de Registradores de la Propiedad.

El número de hipotecas constituidas el año pasado también se incrementó en un porcentaje muy similar al de las compraventas, un 11,5%, hasta alcanzar las 346.366. A pesar del aumento, suponen una cuarta parte de los 1,31 millones de préstamos hipotecarios que se firmaron en 2006. También sigue muy lejos de la época de la burbuja la cuota media hipotecaria. El año pasado alcanzó los 568,4 euros, frente a los 800 alcanzados en 2008. Lo mismo sucede con el porcentaje de la cuota respecto al salario medio de un español. Si ahora es del 30%, diez años atrás estaba en el 50%.

Aceto-Rico también ha destacado durante la presentación el dato sobre el periodo medio de posesión de la vivienda. En 2018 llegó a los 14 años y 8 meses, máximo de la serie histórica, con un incremento del 4,5% con respecto a 2017. Esto, en su opinión, significa que el incremento de ventas es “real” porque los compradores adquieren las viviendas para habitarlas y no para especular mediante la reventa.